Desde 1930, cada cuatro años el mundo se ha vestido de gala para recibir la fiesta más importante del fútbol mundial.
Durante todas estas décadas, entre las lágrimas y las sonrisas, no han faltado las anécdotas, conoce a continuación algunas de las más memorables.
Cuando Alemania jugó contra Alemania
Durante el Mundial de Alemania Occidental de 1974, a mediados de la Guerra Fría, Alemania todavía se encontraba dividida en dos, la Occidental y la Oriental.
Por azares del destino, la única participación de los orientales terminó siendo en casa de su país hermano, viéndose la cara contra ellos en la fase de grupos e incluso logró quedarse con la victoria.
Los jugadores de Alemania Occidental dijeron que esa derrota fue el golpe de realidad que necesitaban para conquistar su segunda Copa del Mundo.

La furia de Kuwait
Durante un encuentro de la fase de grupos del Mundial de España 1982, en el que Kuwait y Francia se vieron las caras, cuando cayó el cuarto gol de los galos, los jugadores kuwaitíes se quejaron, alegando que escucharon un silbido desde las gradas.
Indignado con la situación, el presidente de la federación de Kuwait se metió al campo, parando el partido y eventualmente logrando que el árbitro contara el gol como inválido. Desafortunadamente, el partido terminó con un 4-1 a favor de los franceses.

La desgracia de Gijón
Durante la última jornada de la fase de grupos del Mundial de España 1982, Alemania y Austria se dieron cuenta de que un resultado de 1-0 a favor de los teutones les garantizaría la clasificación de ambos y la eliminación de Argelia.
Y así fue: después de 90 minutos en Gijón, el encuentro terminó con un 1-0 que permitió el avance a la siguiente fase a ambos.
Lo que pasó fue tan controvertido que la FIFA decidió cambiar las reglas para que los partidos de la última fecha de la fase de grupos siempre se jueguen al mismo tiempo.


