Cuando un extranjero piensa en México, piensa en Jalisco y, cuando se habla de Jalisco, hay que mencionar a Guadalajara.

Como la capital del estado que vio nacer el mariachi y el tequila, Guadalajara emana cultura.
- Come una torta ahogada. La CDMX no es el único lugar con buenas tortas; Guadalajara también tiene lo suyo. Las tortas ahogadas son el gran icono de la comida callejera tapatía.
Bañadas en salsa roja y acompañadas de la proteína a elegir, son una mordida que ningún visitante puede perderse.
- Visita la Catedral de Guadalajara. Cuando se visita la capital cultural de México, la comida no es suficiente, también hace falta entender un poco de su historia.
Fundada en 1561, la Catedral de Guadalajara es la joya en la corona de la perla tapatía, no te puedes ir sin haberla visitado.
- Prueba la carne en su jugo. Cuando se visita Guadalajara, hay varias cosas obligatorias: probar la carne en su jugo es una de ellas.
El emblemático platillo tapatío combina un delicioso sabor con una tradición centenaria. No te la puedes perder: la encontrarás en restaurantes de toda la ciudad.
- Date una vuelta por Tlaquepaque. Si tienes tiempo, visita la capital mundial del mariachi en Tlaquepaque, a tan solo ocho kilómetros del centro de Guadalajara, lo que te permitirá llevarte una experiencia inolvidable y 100% mexicana.
- Tómate un cantarito. Estando tan cerca de la ciudad que vio nacer el tequila, es evidente que este destilado será el ingrediente estelar.
Con tequila, jugo de naranja y limón, no existe un mejor remedio para el calor del verano jalisciense.
Moverse en Guadalajara: Al igual que la cdmx, Guadalajara también cuenta con un sistema de metro, pero no es ni por asomo tan grande ni tan bien conectado como el de la capital.
La ciudad cuenta con autobuses y un macrobús llamado MI Macro que puede llevarte al estadio. Al igual que en la Ciudad de México, las aplicaciones móviles son una excelente opción también.

